La Cámara de Comercio, en viloLa Patronal advierte de que es muy difícil que sobreviva en las condiciones actuales
Su presidente entiende que la cuota no debe ser obligatoria, pero pide apoyo de la Administración para garantizar su futuro
LA CLAVE
Unas 170 empresas, las que facturan más de diez millones de euros al año, tendrán que abonar la cuota de la Cámara en 2012.
169
empresas ha hecho frente a recibos de entre 1.000 y 6.000 euros.
23
empresas han pagado entre 6.000 y 30.000 euros.
Una
sola empresa ha pagado una cuota superior a los 60.000 euros.
Antonio Atiénzar Presidente de la Cámara
«La marca Cámara está en el mundo entero; debe seguir para que las pymes salten al exterior»
Artemio Pérez Pte de Feda
«Es muy difícil que sobreviva en las condiciones actuales (...) Más del 90% de las empresas no la utiliza para nada»
Juan Sánchez Vicepresidente primero
«Es complicado que subsista en las condiciones actuales, pero yo, como hostelero, pagaré mi cuota»
«La Cámara ha sido siempre la gran desconocida e infrautilizada. Siempre hemos defendido que la cuota fuera voluntaria»
Una de las cuestiones que se ha puesto en tela de juicio, con el descenso de ingresos, es el futuro de la sede de la Cámara de Comercio, en la calle más cara de Albacete. De todas formas, en la actualidad ya se le saca rentabilidad, ya que solo los jardines se alquilan por 2.000 euros la tarde noche.
Todos, empresarios, autónomos, hosteleros e, incluso, el presidente de la Cámara de Comercio, coinciden en que la cuota cameral debe ser voluntaria, pero es precisamente este cambio lo que puede costarle el futuro. La institución dejará de percibir el próximo año un millón de euros, pérdidas que, de no intervenir la administración, le obligarán a echar el cierre. Y es que su comité ejecutivo tiene 'literalmente' el corazón partido. El presidente, Antonio Atiénzar, reconoce que «todo lo que es obligatorio no es bueno». Es más, como empresario, ve bien que la cuota que hasta ahora pagaba el sector a la Cámara sea voluntaria. Eso sí, no comparte en modo alguno las formas. Como presidente de la institución, pide un margen para no acabar con un siglo de historia de la noche a la mañana. Atiénzar está convencido de que la Administración saldrá al rescate porque las cámaras «se financian con fondos públicos en el mundo entero».
En la misma tesitura se encuentra el presidente de la Confederación de Empresarios (Feda), Artemio Pérez. También es vicepresidente segundo de la Cámara, pero como representante de la patronal defiende que la cuota sea voluntaria porque «más del 90% de las empresas no la utilizan para nada». Ayer reconocía que «es muy difícil que sobreviva en las condiciones actuales o que mantenga a sus trabajadores». Eso sí, pedía que la Administración la saque del limbo en el que se encuentra en estos momentos, que la apoye para que sobreviva y se reestructure.
Y es que nadie niega que la Cámara de Comercio necesitará reinventarse en cuanto pierda, dentro de una semana, los ingresos que le llegaban de forma obligada. El presidente de la Organización de Profesionales Autónomos (OPA), Luis Ramírez, reconocía que la pequeña panadería de pueblo, el bar o sectores como el de la construcción nunca le han visto sentido a la cuota que les exigía la Cámara. Sin embargo, él, como comerciante, sí que la defiende. Está totalmente en contra de que haya una cuota obligada, pero cree que se debe mantener el servicio que da en el apoyo a las exportaciones o el impulso que está dando al pequeño y mediano comercio. De todas formas, considera que los nuevos tiempos obligarán a la institución a cambiar. «Ha sido la gran desconocida e infrautilizada; tiene que acercarse más al tejido empresarial», insistía ayer.
Voluntad
Ramírez recordó que la OPA cuenta con más de 5.000 asociados 'voluntarios' que pagan una cuota de 75 euros anuales por pertenecer a una organización, sin ánimo de lucro, que ofrece servicios de información y asesoramiento. «Siempre hemos defendido que la cuota de la Cámara de Comercio e Industria fuera voluntaria», decía, al tiempo que criticaba cómo se ha llegado a reclamar la cuantía de esas cuotas. No obstante, Luis Ramírez reconocía que él seguirá pagando porque tiene un comercio de muebles y considera que la Cámara sí le da un servicio. «La veo útil, pero tiene que adaptarse a una nueva situación y, sobre todo, debe asumir que las cuotas tienen que ser voluntarias».
La posición de Juan Sánchez, presidente de los hosteleros, también es delicada, porque su sector siempre ha sido crítico con la cuota. De todas formas, ayer decía, como vicepresidente primero, que «cuando estás dentro lo ves todo con otra perspectiva». Él tiene claro que en las condiciones actuales «es complicado que subsista», lo que no quita que pida voluntad por parte de la Administración, ya que, de lo contrario, «la única salida que nos quedará será la de depositar las llaves donde nos indiquen». «Vamos a luchar para que la Cámara no cierre, pero necesitamos apoyos». Defensor de la cuota voluntaria, Sánchez quiso matizar que su sector pagaba una cuota simbólica de entre 20 y 50 euros al año. A cambio, se le pedía a la Cámara que contribuya, como en opinión de Sánchez lo está haciendo, a movilizar el turismo.
El caso es que, en cuestión de días, la mayoría de las empresas albaceteñas dejará de estar obligada a pagar la cuota anual de la Cámara de Comercio, lo que supondrá para la institución renunciar, de la noche a la mañana, a 1,2 millones de euros. Atiénzar ni siquiera se opone al cambio, pero pide un margen, ya que el periodo de transición es, a su juicio, demasiado breve. Así, en 2012 solo pagarán 170 empresas, las que facturan más de diez millones de euros al año, que pagarán en total en torno a 200.000 euros. Entre las empresas que más pagan a la Cámara, ya que el recibo crece en función de lo que ganan, hay 159 que este año han hecho frente a cuotas de entre 1.000 y 6.000 euros; 23 empresas han desembolsado entre 6.000 y 30.000 euros y una única empresa, relacionada con el sector de la energía, ha pagado más de 60.000 euros.
No hay vuelta atrás
Nadie se atreve a pedir que la cuota siga siendo obligatoria, por lo que el cambio podría no tener vuelta atrás. Eso sí, la práctica totalidad de los sectores defiende la supervivencia de la Cámara, con el apoyo de la administración, para que siga apoyando a los emprendedores y, sobre todo, las exportaciones, uno de los balones de oxígeno en los que se ha confiado para salir de la crisis.
Ya hay un acuerdo entre las cámaras y los empresarios para pedir ayuda al Gobierno, de ahí que Atiénzar defienda este apoyo institucional y pida que no se tiren por la borda cien años de historia. De hecho, de cara al próximo año «la Cámara supondrá un servicio para todas las empresas a coste cero».
http://www.laverdad.es/albacete/v/20111229/albacete/camara-comercio-vilo-20111229.html